Llevo varios días pensando- viendo- buscando algún video emotivo, edificante y alusivo. Y me encuentro a Olivia Newton-John.
Ahí está ella: todavía dulce, femenina, bonita, delicada; y sigue cantando con esa voz linda-linda y melosa, como deshojando margaritas descalzamente sobre pétalos de rosas.
Mmm, no...
Muy linda, pero no...
Bueno, puedo hacer una pausa en mi búsqueda...
Por los buenos tiempos...
Y ahí sigo, con Olivia, evocando, sonriendo, cantando (mentalmente, para no romper el momento)...
Pero el gusanito del "deber" comienza a dar lata.
¡Ey, la búsqueda!
Psss, el video...
¡La mujer!
Y me da la lista, como si fuéramos al mandado: Fuerte, pensante, luchona, valiente, independiente, irreverente y revolucionaria (¡no, esa canción no la voy a poner! Ni pensarlo...)
Y yo, con cada interrupción, reiniciaba el video.
Así duré un buen rato, en ese estira y afloja. Y Olivia, modesta, seguía cantando, honestamente cantando.
"I'm not trying to make you feel uncomfortable".
(No Olivia, al contrario, el incómodo es aquel, que no deja escuchar a gusto...)
"I'm not trying to make you anything at all"
(Y eso es lo que te hace encantadora. En cambio aquel, muele y muele, que la mujer fuerte, que no te distraigas...)
(¡Chu, chú, deje escuchar!)
"But this feeling doesn't come along every day"
"And you souldn't blow the chance, when you've got the chance to say
I love you"
Elevada como estoy, regreso un poco el video para volver a escuchar esas palabras en voz de Olivia. Las siento. Las disfruto. Me las quedo. Y dejo de buscar.
Olivia tiene razón. Ese sentimiento no viene todos los días. Y yo que me quiero salir de él, para seguir lineamientos establecidos no se por quien (bueno, sí, es mi cabeza, que dice que así debe ser).
Ya vi el video de aquella mujer-leona que hace mudanza.
Y el de Shania, con sus chicos guapos.
Aunque sigo orgullosa de la mujer independiente, guapa y divertida, este año me quedo con Olivia. Y con ella celebro la sencillez, la simpleza... y las oportunidades. Sobre todo las oportunidades.
De estar en mayor contacto conmigo misma
De escuchar lo que viene del corazón, dejarlo que se exprese tal como es...
De disfrutar y consentir a mi gente
De acompañar y respetar los tiempos y momentos de cada uno y seguir queriéndolos aunque no coincidan con los míos
Y sentirme cómoda en el proceso (todavía soy de las que nombran cursilerías a todas estas cosas).
Ah, y tal vez me regale unos aretes como los que trae Olivia en el video. ¡Me encantaron!
¡Feliz día de la mujer a todas!
fue un muy buen día celebrar no sólo la fortaleza, el ingenio, sino la sensibilidad que nos hace esos seres especiales (con todo y la cursilería, que dicen mis hijos que yo hasta premio tengo por la más cursi del U-NI-VER-SO).
ResponderEliminarUn beso y ¡espero seguirte leyendo!
Ale.